CÓMO VIVIR PARA LOS PROPÓSITOS DE DIOS
La obediencia: el primer paso.
“Observen mis estatutos y mis preceptos, pues todo el que los practique vivirá por ellos. Yo soy el Señor.” Levítico 18:5 (Bibilia Nueva Versión Internacional)
El pasaje de este día trae a mi mente una situación muy especial que me ocurrió cuando tenía 14 años y Cristo aun no había llegado a mi corazón. Yo jugaba futbol americano en categorías infantiles, iniciaba una nueva temporada y tenía que comprar zapatos de juego, pero… “tenía que ser de “marca”, sí, ¡como los de mis compañeros!” Con mucho esfuerzo reuní el dinero necesario. Aun así los zapatos no los podía comprar en el mercado o en la zapatería de la colonia, porque entonces no serían de “marca”, por lo que decidí comprarlos en un mercado donde se vendía mercancía ilegal.
Mi hermano mayor y yo le avisamos a mi madre que saldríamos a comprar los zapatos, sólo nos dijo que no fuéramos a ir a ese mercado, ya que se encontraba en una de las calles más peligrosas de la ciudad y podía pasarnos algo malo. Mi hermano y yo no escuchamos el consejo y nos fuimos a aquel lugar, al llegar ahí las calles estaban llenas de todo tipo de personas, apenas y podíamos caminar, era la primera vez que iba sin un adulto. Recuerdo que habías unas personas que hablaban en voz muy baja vendiendo sustancias raras, droga, revistas y no sé cuantas cosas más, esto me dio mucho miedo.
Después de un rato mi hermano me empuja y me grita, “¡corre, corre, corre…!” Y a pesar de tanta gente pudimos abrirnos paso a través de las personas, hasta llegar a una de las avenidas principales del lugar. En ese momento pasaba un camión con las puertas abiertas y de un gran salto subimos y nos alejamos del lugar. Fue entonces que le pregunté a mi hermano que por qué habíamos corrido y me dijo que nos querían asaltar y que le habían mostrado una navaja. En ese momento varias personas se atravesaron entre los chicos malos y nosotros y fue entonces que iniciamos la carrera.
Gracias a Dios y a su misericordia hoy entiendo que la obediencia es el primer aspecto que debo tomar en cuenta para que se cumpla la voluntad de Dios en mi vida. Los preceptos y mandamientos que Dios nos da son para nuestra protección, para nuestro cuidado, si los desobedecemos ponemos en peligro nuestra vida.
El término traducido por obediencia en el Antiguo Testamento es shama, y denota la acción de escuchar o prestar atención. Aunque obediencia se utiliza también en sentido secular, el significado central deriva de la relación con Dios. Él da a conocer su voluntad mediante su voz o su palabra escrita, y frente a ella no es posible permanecer neutral. Obedecer es prestar atención con humildad.
Sergio Valdez
Ministerio de Administración y Discipulador de Jóvenes, ICBG
No hay comentarios.:
Publicar un comentario