31 octubre 2009

DIA 28 Octubre 31

LIBRES PARA MINISTRAR
Ministrando bajo la Norma de Jesús

“Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él” Colosenses 3:17.

El pasaje de hoy es una orden que abarca todo lo que hacemos; absolutamente todo se debe hacer en el nombre del Señor Jesús. No hay división entre lo espiritual y lo secular. “En conclusión, ya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios” 1 Corintios 10:31 (NVI). Todo lo que hacemos en casa y fuera de ella, al jugar o trabajar, Dios quiere que lo haga para su gloria.

El pasaje de hoy también nos dice que hagamos lo que hagamos, sea lo que decimos o lo que vivimos, las creencias o la conducta, lo realizamos con una norma que tenemos presente en la mente: el "nombre del Señor Jesús". Esto quiere decir bajo su autoridad y su aprobación. Todo lo que hacemos debe enmarcarse en la motivación de la aprobación de Jesús. Esto aclarará cualquier duda de egoísmo en nuestro servicio. El saber que Jesús da su aprobación nos da dignidad y propósito a todo lo que hacemos por él. Cuando un producto lleva un nombre, indica las normas de calidad. Si oímos "Ford", es una norma determinada. Si oímos "Lincoln", pues es otro estándar. Hacemos las compras tomando en cuenta el nombre del producto. El nombre hace la diferencia. En el cristianismo es el nombre del Señor Jesús lo que hace la diferencia. Él es la norma por la cual la vida es medida.

Jesús nunca tuvo que lamentar nada de lo que había dicho. Nunca confesó un acto de aberración. Su nombre es sinónimo de integridad, calidad, perfección y honestidad. Así que hagamos lo que hagamos, debe ser hecho en su nombre. Nadie está exento de esta norma de acción. Dios no nos requiere para una tarea insignificante o sin valor. El acto más pequeño bajo su norma tiene un significado trascendente en la vida cristiana. Nada es demasiado pequeño. Nada es demasiado común. Dios no nos quiere para cualquier cosa ni espera que actuemos con indiferencia hacia sus encargos. Tenga en cuenta que Pablo no da una regla para cada situación. Él nos da un principio general. Él dice simplemente que midamos todos los motivos con la norma o el criterio de Cristo.

Todo lo que hacemos en el trabajo o en el hogar o en el juego, si lo hacemos con esta norma entonces será bendecido y tendrá consecuencias eternas. Este es el principio para hoy: Jesús es la norma por la cual medimos la dirección de nuestras vidas. Todo lo que decimos y hacemos se debe someter al Señorío de Cristo. Cada uno de nosotros es responsable de vivir bajo el nombre de Cristo. No hay que darle este derecho a alguien más. Jesús es la norma de conducta, él es nuestro estándar.

Todo lo que hacemos debe ser hecho en la autoridad y la fuerza de Cristo. Todo lo que hacemos está motivado por nuestra relación con él. Cada acto puede ser un acto de adoración. Dios quiere que hagamos todas las cosas en el nombre de nuestro Señor Jesús. Mi nombre me representa a mí mismo. Que el nombre de Jesús sea el que te represente. Ya sea que laves los platos, barras el piso, pintes la casa o trabajes, que representes a Jesús. Tenemos que asegurarnos que todo lo que hacemos es digno de su NOMBRE.

Irving Barrera
Diácono y Presidente del Ministerio de Comunión, ICBG

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