08 octubre 2009

DIA 5 - Octubre 8

LIBRES PARA ADORAR

Nuestro turno de entregarnos a él para adorarle con libertad



“Puse en el Señor toda mi esperanza; él se inclinó hacia mí y escuchó mi amor. Me sacó de la fosa de la muerte, del locdo y del pantano; puso mis pies sobre una roca, y me plantó en terreno firme. 3 Puso en mis labios un cántico nuevo.” Salmo 40:1-3, NVI



En este pasaje de la Escritura David nos muestra que en su momento, supo desarrollar paciencia suficiente para esperar respuesta de Dios a su necesidad, supo depositar toda su confianza en el Señor (v. 1). Y es que en ocasiones, pareciera que Dios “se tarda” en responder a esas peticiones. Pero debes recordar que es solo durante esas “tardanzas” que tú y yo podemos aprender hermosas lecciones que Dios nos quiere dar para nuestro bien espiritual.



El Dr. James Dobson recuerda cuando en una ocasión, al iniciar un vuelo que lo llevaría a cumplir un compromiso, empezó a caer una fuerte tormenta en la ruta del vuelo. El capitán del avión les pidió entonces a los pasajeros que se abrocharan sus cinturones, pues iban a iniciar una maniobra de ascenso que intentaría evadir dicha tormenta y los fuertes rayos que ésta incluía. En ese momento, la turbulencia aumentó como pocas veces Dobson había experimentado antes en sus múltiples viajes. Fueron minutos de mucho nerviosismo y audibles expresiones de angustia de muchos de los pasajeros, pero de repente, habiéndose elevado lo suficiente, todos pudieron sentir una perfecta calma dentro del avión. Además de poder observar una hermosa tarde soleada desde su elevada posición a lo lejos en el horizonte sobre la tormenta que había quedado abajo. Dobson admite que en esa ocasión Dios le permitió aprender que es así como sucede en nuestras vidas como hijos del Rey: pasamos por etapas turbulentas y lluviosas, pero si esperamos con confianza y paciencia en el Señor, podremos después experimentar también etapas de calma y hermosas tardes soleadas en nuestro horizonte espiritual.



Pero, ¿en qué sentido somos libres para adorar? De acuerdo con la Palabra de Dios, en muchos sentidos, pero uno de los más hermosos sin duda es el sentido del amor, del amor a Él, por la salvación tan grande (Hebreos 2:3) que nos ha otorgado sin nosotros merecerla. Creo que Timothy Keller acierta cuando en su libro “The Reason for God” afirma: “Libertad pues, no es la ausencia de limitaciones y restricciones, sino la aplicación de aquellas que, de acuerdo con nuestra naturaleza, nos liberan… Para que una relación de amor sea saludable, deberá existir en ella una mutua y voluntaria pérdida de independencia, en la que con gusto dices: cambiaré por amor a ti, te serviré aún cuando eso signifique un sacrificio de mi parte” Solo que en el caso de nuestra relación de amor con Dios, Él ya hizo su parte cuando en Cristo Jesús se humilló hasta lo más bajo voluntariamente para darnos vida eterna precisamente por ese amor (Filipenses 2:5-11).



Como dice David al final del versículo 2 y el principio del 3 del Salmo: “…puso mis pies sobre peña… Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios…” Es entonces nuestro turno de entregarnos libremente a él para adorarle en la libertad que nos ha dado su grande amor con que nos amó (Efesios 2:4-6). ¿Te entregarás tú también para adorarle en libertad?

Juan Carlos Otero

Pastor Misionero Invitado

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