12 octubre 2009

DIA 9 - Octubre 12

DÍA 9: LIBRES PARA ADORAR

Podemos adorar a Dios con libertad

“Quién no te temerá, oh Señor y glorificará tu nombre, pues sólo tú eres Santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorará, porque tus juicios se han manifestado” Apocalipsis 15:4

El pasaje de hoy muestra a un grupo de redimidos que han alcanzado la victoria, alabando a Dios con arpas entonando el himno de Moisés y del Cordero. En su canto honran a Dios reconociéndolo como Rey, exaltando su poder, justicia, verdad y santidad; añadiendo que todas las naciones vendrán y le adorarán. Para que todas las naciones vengan y adoren a Dios en el cielo y en la tierra cada persona tiene que conocer y reconocer a Dios como Señor y Rey de sus vidas, entonces podrá con libertad elegir adorarle no sólo con el canto sino también con su vida.

Cuando hablamos de la libertad de adorar, es necesario recordar que la libertad es “la capacidad de autodeterminación de la voluntad, que permite a los seres humanos actuar como deseen” (Encarta 2003), por lo tanto, el ejercicio de la libertad va unido a la voluntad, es decir, que el hombre decide sin coacciones hacer algo, en este caso adorar y exaltar a Dios con su canto, entregarle algo propio producido por él y entregarlo al único que es “Digno de toda alabanza y cuya grandeza es insondable” (Salmo 145:3, NVI).

Cada cristiano que ha puesto su esperanza en Cristo y le adora en y con libertad, lo puede hacer en forma personal con su vida y con su canto, pero también en forma grupal en un grupo de alabanza, un coro o en forma congregacional con la iglesia, lo cual implica el privilegio de compartir y unir su voz con otros.

Cuando adoramos a Dios en libertad, pues Cristo nos ha libertado del pecado y condenación eterna como lo dice su palabra, “a fin de que nosotros que ya hemos puesto nuestra esperanza en Cristo, seamos para la alabanza de su gloria” (Efesios 1:12, NVI), también podemos adorar a Dios con libertad, decidiendo hacerlo de forma voluntaria y con ello Bendecir a Dios, recibir bendición y ser bendición a otros. Esta experiencia es decisión de cada cristiano, tuya y mía, ¿cómo y cuándo adoro a Dios? Hay muchos ministerios y grupos donde puedes integrarte, servir y cantarle a Dios, ejerciendo esa libertad que Dios ya te dio y que tú puedes usar.

Edna Leticia Sánchez Ortiz
Directora del Coro “El Mesías”, ICBG

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