09 noviembre 2009

DIA 37 Noviembre 9

LIBRES PARA LIBERAR A OTROS
El mensaje completo

“18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor” Lucas 4:18-19.

Hace algún tiempo escuché una predicación sobre este pasaje que arrojó una luz especial sobre lo que Jesús estaba diciendo, en resumen podríamos decir que Jesús hizo tres cosas durante su ministerio: (1) Dar las buenas nuevas y pregonar libertad. (2) Dar sanidad y (3) hacer discípulos.

Si nosotros, como iglesia estamos llamados a ser el Cuerpo de Jesús en esta tierra, cada uno de nosotros, de forma personal, tenemos que realizar esas mismas tres importantes tareas y aunque en ocasiones creamos que solo cierto tipo de personas están obligadas a hacerlo, no es así, es una misión que todos los que fuimos llamados a ser representantes de Jesús en éste mundo, tenemos que cumplir. Es un llamado general que se cumple a través de cada cristiano, por todo el mundo. Jesús envió a sus discípulos no sólo a predicar, también les dio autoridad sobre los espíritus inmundos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

Hay un pasaje que nos puede poner más clara esta situación sobre llevar sanidad y libertad. Mateo 25:34:40 es tan claro que podría movernos a hacer cambios en nuestra forma de vivir, según el pasaje el Rey les dice a los justos: -"Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento; necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron." Y dice que los justos preguntan: "Señor, ¿cuándo hicimos todo eso?” Y dice que el Rey les responde: "Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí."

Muchas veces pretendemos entregar el mensaje de libertad en Cristo diciendo lo que Cristo vino a hacer, pero eso no es el mensaje completo. Si somos llamados a amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, hemos de ser capaces de manifestar amor de maneras tangibles, amor práctico, sincero. No pretendamos decirles a los demás “arrepiéntete, pecador” y esperar que con eso les llegue el mensaje. De alguna manera, hemos sintetizado tanto las cosas que queremos presentar el mensaje de salvación y nos sorprende cuando la gente no lo acepta pero no nos tomamos la molestia de conocerles, de saber si están pasando por momentos difíciles. Entonces no estamos cumpliendo toda nuestra tarea, solo una parte. Jesús no únicamente vino a dar salvación a los hombres. Si vemos su ministerio el realmente dedicó gran parte de su tiempo a sanar enfermos y a estar con la gente y a mostrarles amor. Fue criticado por juntarse con pecadores y el respondió: “Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento” (Mateo 9:10-13).

Alma Miriam Hernández Peinado
Coordinadora del Ministerio de Discipulado, ICBG

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