10 noviembre 2009

DIA 38 Noviembre 10

LIBRES PARA LIBERAR A OTROS
No puedes liberar a alguien cuando tú mismo no eres libre

“Quiero que hables con ellos para que se den cuenta de todo lo malo que hacen, y para que comiencen a obedecer a Dios. Ellos ahora caminan como si estuvieran ciegos, pero tú les abrirás los ojos. Así dejarán de obedecer a Satanás y obedecerán a Dios. Podrán creer en mí, y Dios les perdonará sus pecados. Así serán parte del santo pueblo de Dios". Hechos 26:18 (BLS)

A lo largo de mi vida he tenido el privilegio de ver cómo amigos de mi infancia han cambiado su forma de vivir entregándole su vida a Dios y ha sido una experiencia muy agradable, el ver cómo tuvieron que pasar varios años para que esto sucediera. Cuando convivíamos a diario se la pasaban en mi casa, hacíamos diferentes actividades juntos y nunca les había hablado acerca de Dios hasta hace unos meses, tal vez porque pensaba que era muy chico o que ese tema podría arruinar nuestra amistad, pero lo que realmente me pasaba es que, aunque yo no caminaba como un ciego espiritualmente hablando, obedecía a Dios pero solo en lo que me convenía, le pedía perdón a Dios, pero no tenía un arrepentimiento de verdad, en pocas palabras no era libre.

Pero, ¿qué es ser libre? ¿Libre de qué? Nos podemos preguntar. “Por eso Cristo es mediador de un nuevo pacto, para que los llamados reciban la herencia eterna prometida, ahora que él ha muerto para liberarlos de los pecados cometidos bajo el primer pacto.” Hebreos 9:15 (NVI). Cristo vino a morir en la cruz para liberarnos del pecado que nos tenía atados, El vino y entregó su vida para pagar el precio de la tuya por amor, para que en El tuvieras vida eterna. Yo no lo entendía hasta hace poco cuando escuche a un Predicador decir “no puedes llevar a alguien a un lugar, en donde nunca has llegado” y ¡tiene razón!

No podemos llevar a alguien a que conozca a Cristo cuando tú tampoco lo conoces. No podemos llevar a alguien a la presencia de Dios cuando nosotros mismos no la hemos experimentado. No puedes liberar a alguien cuando tú mismo no eres libre. Por eso te invito a experimentar esa liberación espiritual que Cristo nos da y así ayudar a los demás a su liberación, para crecer juntos y formar parte de Santo Pueblo de Dios.

Jesús Mejía Jiménez
Líder de Jóvenes y miembro del grupo de alabanza “Emergente”, ICBG

No hay comentarios.:

Publicar un comentario