Una vida de testimonio y confianza provoca curiosidad
“15 sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” 1 Pedro 3:15
Si hay algo que me impresiona positivamente en la vida es la actitud de respeto, y quisiera que se transmita este valor a las generaciones jóvenes como algo deseable. Una manera que me ha resultado muy eficaz de dar una definición, sobre todo con los niños, es decir “lo que no es” por ejemplo: lo contrario a respeto sería burla, humillación, ultraje, descortesía, impertinencia, etc.
Tomando en cuenta lo anterior, al leer 1 Pedro 3:15, sobresale de manera especial la recomendación del apóstol de estar listos para presentar defensa. Sin embargo, esta defensa no es bélica o agresiva, tiene una característica: con mansedumbre y reverencia, amable y respetuosamente, o bien de forma pacifica y amistosa. Pensando así, puedo evaluar cualquier actitud hacia los que no tienen la misma esperanza que nosotros, y si en ellas hay algo contrario al respeto, lo que se puede esperar por parte de los no creyentes es el rechazo y amargura.
Según el contexto, los creyentes estaban viviendo hostilidad por lo que su conducta provocaba al ser cristianos (v. 14) y en una recomendación llena de sabiduría divina el apóstol Pedro les recomienda ser prudentes (santificar a Dios en el corazón) y estar dispuestos a presentar esta clase de defensa.
Seguramente una vida de buen testimonio y confianza en las promesas del Señor provoca curiosidad en la gente alrededor y llegarán a preguntarse ¿por qué? Que Dios nos conceda ser ejemplo de acciones pacíficas, amables, llenas de confianza en Dios y sabiduría para que llegue el momento en que se nos demande razón de lo que nos motiva y trascienda la salvación en nuestra generación y las futuras, en la gente que amamos y en nosotros mismos. “Padre Nuestro enséñanos del tal modo a vivir nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría” Salmos 90:12.
Gabriela Mariscal Rodríguez
Líder del Culto Infantil y Discipuladora en Ministerio Mujer, ICBG
No hay comentarios.:
Publicar un comentario